• Iglesia Evangélica Luterana La Trinidad

Asamblea ilegal altera padrón electoral para enajenar propiedad de la Congregación


En relación a la supuesta Asamblea llevada a cabo, el día 29 de Junio, con el objetivo de enajenar la propiedad de La Iglesia Evangélica Luterana La Trinidad, sostenemos lo siguiente:

Que se dejó fuera de la convocatoria y del listado de miembros activos, a quienes han aportado al trabajo comunitario de la congregación, que participan de la vida de iglesia y que realizan sus aportes económicos, es decir que son miembrxs en plena comunión.

Estas personas son:

1. Karen Anderson

2. Guillermo Araneda

3. Anne Cabello

4. Johan Callejones

5. Hugo Camacho

6. Patricia Campos

7. María Eulogia Cuevas

8. Reinaldo Fuentealba

9. Jéssica Gil

10. Victoria Gonzalez

11. Alvaro Guzmán

12. Eduardo Guzmán

13. David Hernández

14. Marcela Hernández

15. Constanza Iturriaga

16. Carolina LLach

17. María de Los Ángeles Mena

18. Francisca Morales

19. Joel Muñoz

20. Maikel Perdomo

21. Iván Pérez

22. Sergio Prince

23. Elizabeth Ramírez

24. Petra Robles

25. María Paz Rubilar

26. Julia Sanhueza

27. María Elena Suberu

28. Judith Urrutia

29. Mauricio Yáñez

30. Keyla Zúñiga


El listado de los miembros con derecho a voto, leído por Cristian Lorca, en la reunión del día no contemplaba a los miembros antes mencionados. De acuerdo al estatuto de la Congregación La Trinidad, artículo vigésimo cuarto, letra b , es responsabilidad y deber del secretario confeccionar un rol de miembros de la iglesia, que tendrá siempre al día.

Sin embargo, constatamos las siguientes situaciones irregulares:

1. Leandro Gómez Lorca:

Presentó su carta de renuncia a la membresía de La Trinidad el 6 de Marzo del presente año.

2. Isabel Rivera:

Presentó su carta de renuncia a la membresía el 8 de Julio de 2018.

No ha participado en la congregación ni hay reportes de compromisos o aportes desde esa fecha.

3. Claudia Schaller:

Dejó de asistir a la congregación en noviembre del año 2017.

Desde esa fecha no a participado en los cultos de La Trinidad, no ha asistido a las asambleas a las que se le ha convocado, no ha realizado aportes a la congregación ni ha colaborado con el trabajo de la iglesia.

4. Eduardo del Valle:

No existe registro de aportes ni compromisos aportados a la iglesia desde Julio del año 2018. Además, no ha colaborado con el trabajo de la congregación La Trinidad desde Mayo del año 2018. Tampoco ha asistido a las asambleas a las que ha sido convocado desde el año 2019, excepto este año, donde levantó falso testimonio en contra de miembros de la congregación La Trinidad, sin tener pruebas.

Las siguientes personas, no son miembros de la congregación, ya que no son personas en comunión con nosotrxs, no han asistido a los cultos, no han trabajado ni realizado aportes a la Trinidad, ni han sido aceptadxs como miembros en culto público, como es nuestra tradición. Sin embargo, se toman la atribución de votar sobre el patrimonio de una congregación con la que no han estado comprometidos ni comprometidas.

1. Rodrigo Olivares: Reconocido miembro de la Congregación El Buen Samaritano, donde es pastora la Obispa Bruch.

2. Roberto Covarrubias: Hijo de la pastora Gloria Rojas.

3. Gloria Covarrubias: Hija de la pastora Gloria Rojas.

4. Adolfo Covarrubias. Hija de la pastora Gloria Rojas.

5. Camile Barrera Linke.

6. Reinaldo Barrera.

7. Carmen Cabrera.

8. Carol Cabrera.

9. Harry Cabrera.

10. Marina Cabrera.

11. Iván Guajardo.

12. Rodrigo Hernández.

13. Clarice Linke.

Todo hace pensar que el directorio ilegítimo, compuesto por Cristian Tello, Sabrina Hadjez, Cristian Tello, Sabrina Hadjez, Ester Concha y la pastora Gloria Rojas, apoyados por el consejo sinodal: Obispa Izani Bruch, presidenta Dámaris Trujillo, vicepresidenta Cristina Añazco, tesorero Pablo Ríos, secretario David Vázquez, directora Carina Meza, director Marcelo León, pastora Mariela Sufán y pastor Johannes Merkel han llevado a cabo todo este proceso de intento de enajenación de la propiedad por algún interés personal.

Juzgue usted la calidad moral de todas estas personas involucradas en este atentado a la democracia congregacional que caracteriza al luteranismo en el mundo y que aquí ha sido claramente pasado a llevar por autoridades de la iglesia chilena y por personas que dicen estarse formando para servir esta iglesia. El Luteranismo y las iglesias luteranas del mundo no obran de esta forma, pues creemos que el poder es comunitario, se da en la congregación, por lo cual todo este atentado, no es solo antidemocrático sino en contra de nuestra tradición luterana.


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