• Iglesia Evangélica Luterana La Trinidad

La Congregación La Trinidad confronta al Directorio Ilegítimo en Culto Presencial


Santiago, 02 de Septiembre del 2021

En la foto aparece Eugenia González, miembro de nuestra congregación desde hace 7 años y quien ha sido activa participante de nuestro ministerio "Cristo en la Calle". Eugenia confrontó al directorio ilegítimo y les reprochó su actuar y les dio a conocer el dolor y decepción que ha sufrido al ver el daño que han ocasionado.


Relato de lo que aconteció el día 15 de agosto 2021


Increíble lo que puede causar la ambición y el poder.


Hace más tres años asisto a una hermosa congregación, la Iglesia Evangélica Luterana Congregación La Trinidad. Éramos una comunidad maravillosa, con ministerios de servicio al prójimo y a los más necesitados. Lo más hermoso es ver que a mi hijo mayor de 7 años le encanta ir al culto infantil, pero hace unos meses, en marzo para ser exacto, un grupo de tres personas de la iglesia, se tomó de forma ilegal la representación de ésta, desvinculando al pastor, por una acusación sin que el consejo sinodal de la IELCH, conformado por la obispa Izani Bruch, Dámaris Trujillo, Cristina Añasco, Pablo Ríos, Carina Meza, David Vázquez, Marcelo León, la pastora Mariela Sufán y el pastor Johannes Merkel, llevaran a cabo un proceso de investigación serio. Al Consejo Sinodal de La IELCH les solicitamos como congregación, innumerables veces las pruebas que decían tener en contra del pastor Marcelo Huenulef, y nunca nos respondieron y menos presentaron ante la asamblea la evidencia.

Yo siento que querían desmembrar la comunidad, o eso creo yo, pero no se dieron cuenta que a pesar de la adversidad, la congregación se unió más aún, seguíamos con nuestros ministerios de Cristo en la Calle, ayudando a familias con necesidad y con aportes de la comunidad.


Pedimos muchas veces diálogo, con las entidades que podrían mediar en este conflicto, tenemos pruebas de dichas peticiones, pero nunca accedieron a hablar. Me comuniqué personalmente con la pastora Gloria Rojas, asignada por la Obispa a la congregación La Trinidad, para que pudiera interceder entre las partes en este conflicto. Tuvimos una reunión y prometió que trataría de ser un puente para el diálogo y que estuviéramos tranquilos, y lamentablemente tampoco hizo nada.


El pasado domingo 15 de agosto se realizó un culto presencial en nuestro templo que es de toda la congregación, donde claramente no nos invitaron. Nos enteramos porque una integrante del directorio ilegítimo, la señora Ester Concha, llamó a una de nuestras hermanas de la tercera edad, a la señora Eugenia González, para invitarla al culto, dejando a nuestra hermana, que tiene más de 80 años muy afectada y descompensada porque le habló de una reinauguración de los cultos presenciales con la nueva pastora. Ella fue quién nos informó que habría culto. Algunas familias asistimos a este culto, al cual como mencioné antes, no nos invitaron. Creo que querían hacer un culto privado en nuestro templo que es de toda la congregación, estábamos tranquilamente escuchando el desarrollo de este, escuchando la predicación, lo puede confirmar la misma pastora Gloria. Casi al final del momento de las plegarias, se escucha la voz de la hermana Eugenia González encarando a Cristian Tello, el presidente autoproclamado de este directorio ilegítimo, quien estaba en la puerta de acceso. Yo me di vuelta y vi a nuestra hermana Eugenia, adulta mayor, me acerqué a ella para contenerla porque gritaba a viva voz y le decía a Cristian Tello que no se acercara ni la tocara. Pero este hombre no hizo caso a su petición diciéndole que se callara porque había un culto y que se retirara porque “usted no tiene nada que hacer aquí”, le dijo, mientras seguía acercándose, intimidándola, e invadiendo el espacio personal de nuestra hermana, pues la tomó por el codo. En ese momento llegó mi esposa Judith Urrutia y le dijo: “no te le acerques más” y seguía haciéndola callar y solicitando que se fuera. La hermana Eugenia González no sabía que nosotros estaríamos presentes en ese culto. Ella les dijo, que salió de su casa, a pesar de estar enferma, y que había venido al culto para encararlos por el daño que le estaba haciendo ese directorio ilegítimo a la congregación.


Y ese día reafirmé en mí lo importante que son las mujeres en la vida cristiana y dentro de las comunidades, aquella hermana de más de 80 años fue la única que se atrevió a encarar en público la maldad que habían hecho y que están haciendo estas personas a nuestra comunidad de fe, personas nefastas que son avaladas y respaldadas por la pastora Gloria Rojas que estaba realizando el culto ese día.


Después, el resto de las mujeres de nuestra comunidad hablaron con un tono firme y fuerte, reclamando al directorio ilegítimo la injusticia cometida y pedían como madre que reaccionen y se den cuenta del daño ocasionado a las personas, especialmente a quienes desean llevar a sus hijos e hijas al templo para que aprendan de la palabra de Dios.


Y después habló la congregación, y también yo.


“Le dije a la pastora Gloria que había confiado en ella, que mi familia había confiado en ella, pero lamentablemente no hizo nada.”, su respuesta fue, que hice lo que tenía que hacer. Yo me pregunto: ¿Qué hizo? ¿escucharnos? Casi le supliqué que me escuchara, en la reunión que tuvimos confié en ella, supuestamente realizó un informe y se lo entregó al Consejo sinodal, y a nosotros nunca nos mostró nada, después de eso desapareció, yo le escribí varias veces e incluso la llamé por teléfono pero no tuve respuesta.


Qué pena por este grupo quienes querían realizar el culto a escondidas. Quienes han distorsionado todo desde un principio y ahora se hacen las víctimas por haber sido encarados públicamente debido a que se cerraron siempre al diálogo, se eligieron ilegítimamente inclusive haciendo asambleas con miembros que ni siquiera conocíamos. Todo esto avalado por la obispa Izani Bruch y la pastora que ella designó: Gloria Rojas.


Sabemos que lo que corresponde al acoso telefónico de nuestras adultas mayores y el episodio de abuso en contra de nuestra hermana el domingo 15 de agosto no lo van a contar. Pedimos públicamente que la Señora Ester Concha no llame más a las adultas mayores de nuestra congregación. Hay testimonios de conductas abusivas de su parte y de faltas de respeto hacia personas que respetamos y amamos profundamente.


Todo esto se hubiera evitado si aquella persona, Cristian Tello, que estaba en la puerta el día domingo 15 de agosto, no hubiera pasado los límites con nuestra hermana Eugenia González. Su falta de respeto despertó la respuesta de la gente que hace meses viene sufriendo faltas de respeto y ninguneos de parte de esta minoría dictatorial.


Hasta el día de hoy le doy gracias a Dios por haber estado presente y poder auxiliar y contener a mi querida hermana Eugenia. Desde ese día hemos decidido que no dejaremos de asistir al culto porque es nuestro derecho y que confrontaremos a las personas que están causando este daño todas las veces que sea necesario.


Les pregunto:

¿Qué hubieran hecho ustedes ante una situación como esta?


“La obra de la justicia será paz, y el servicio de la justicia, tranquilidad y confianza para siempre” Isaías 32:17 Esperamos en Dios que se haga justicia.


Atentamente

Joel Andrés Muñoz Barrientos


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